En el corazón de los mágicos paisajes gallegos, entre colinas ondulantes y escarpadas costas, emergen los vestigios silenciosos de una civilización antigua y enigmática: los castros. Estos asentamientos fortificados, anclados en la historia de la península ibérica, despiertan la curiosidad y la imaginación, invitándonos a un emocionante viaje a través del tiempo.